Hay una planta en África cuya fruta está en forma de racimos parecidos a los de uva. Su nombre científico es Pollia condensata, y yo no sabría decir su nombre en español porque no la conocí en mi tierra, pero quizás Uds sí. El asunto es que estas frutitas pequeñas tienen un color azul intenso y muy brillante. Su piel aunque parece lisa como la de la uva, tiene una curiosa peculiaridad.

Cuando los científicos la estudiaban bajo microscopio, por lo intenso de ese azul, se dieron cuenta que en realidad el color azul no se debe a ningún pigmento, sino que las paredes celulares que recubren la piel de estas bayas es como un tejido de hebras, que reflejan varios colores desde diferentes ángulos, como pixeles, aunque es el azul el que prevalece.

Como el color no es por un pigmento sino por una especie de tejido natural, estas mantienen el color tan vivo después de haber sido arrancadas de la planta por mucho tiempo. Los científicos quieren copiar el diseño de ese tejido para hacer tintes permanentes. Qué les parece?

Vean una foto de esta planta aquí, y el artículo completo:

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102017131