Pablo Razonó con ellos a partir de las Escrituras
(Hechos 17:1-3)


Como vemos, no recurrió a un despliegue de emocionalismo, sino que apeló a la lógica. Sabía que aquellos oyentes conocían y respetaban las Escrituras. Tan solo les faltaba entenderlas en su sentido más pleno. Por eso, basándose en ellas, argumentó, explicó y demostró que Jesús de Nazaret era el Cristo, el Mesías prometido.


Pablo imitó al Gran Maestro, quien siempre usó la Biblia como fundamento de su enseñanza. Por ejemplo, durante su ministerio, Jesús dijo a sus discípulos que, en cumplimiento de las profecías sobre el Hijo del Hombre, él tendría que padecer, morir y levantarse de entre los muertos .

Y después de su resurrección se manifestó a sus seguidores. Aunque este prodigio bastaba para confirmar que había dicho la verdad, les aportó más pruebas. En una ocasión se apareció a dos discípulos y “comenzando desde Moisés y todos los Profetas les interpretó cosas referentes a él en todas las Escrituras”. Como resultado, ellos dijeron:
“¿No nos ardía el corazón cuando él venía hablándonos por el camino, cuando nos estaba abriendo por completo [el sentido de] las Escrituras?” .
:001_smile: