Cita Iniciado por Boot Ver Mensaje

El cumplimiento va a depender de que tipo de estímulo requiere cada individuo, hay personas que les produce rechazo el más mínimo diálogo.
Otras solamente se estimulan mucho manera auditiva.
En mi caso particular tengo disponibles para el sexo todos los sentidos:

Lo verbal adquiere dimensiones especiales, te lleva por un mundo mágico como lo es la imaginación.
La vista es el primer contacto recibido, pero para también para ofrecer y en eso trabajo bastante.
El oído es un canal de entendimiento directo, desde lo que percibe como la palabra o guturales gemidos y ruidos que se manifiestan en el acto sexual
El olfato acarrea al cerebro un sin fin de información sensorial que se hacen indispensables a la hora de intimar.
El tacto reúne los aspecto saliente del estado de la piel de la otra persona, advierte de las humedades sensacionales, del cambio en la piel ante un escalofrío...

También hay que incluir el sentido común... este último lo podemos charlar en otra ocasión.
Así es, todos los sentidos en marcha son la locura. Por ello, cuando dedicamos sólamente uno de ellos al deleite sexual, podemos experimentar sensaciones únicas y delirantes; como por ejemplo, cuando nos vendamos los ojos y permanecemos a la expectativa de lo que hará nuestra pareja, la adrenalina se incrementa y la piel se eriza, la piel en general, jajaja, no hablo de una zona masculina en particular. Ya sé, ya sé, me voy por otros rumbos...

Nos arquemos, nos movemos, nos revolcamos, nos extasiamos, nos maravillamos, nos contraemos, nos degustamos, nos juntamos, nos frotamos, nos sudamos, nos enervamos, nos besamos, nos amamos...

Cualquier semejanza con el pomea de Darío Grandinetti, no es coincidencia.


Continuaremos sobre este tema, en una próxima entrega elaborada desde la cama redonda...