Sabemos que las iglesias que se hacen pasar por cristianas tienen su historia de matar a sus feligreses solo por no receptar la doctrina

y hoy tenemos a otros enriqueciéndose de las donaciones de los adeptos, que les proveen a los ministros aviones carros lujosos y casas mansiones.

El cuerpo gobernante de los testigos de Jehova no viven en casas lujosas y no tienen carros de lujo.