Pronto Jesús eliminará a las Jeazabel modernas y sus hijos:

"tengo esto contra ti: que toleras a aquella mujer Jezabel, que a sí misma se llama profetisa, y enseña y extravía a mis esclavos para que cometan fornicación.... a los hijos de ella los mataré con plaga mortífera"
(Revelación 2:20, 23)

Los del Evangelio de la Fornicación tienen sus días contados.