El Evangelio no dice eso que tú dices. El Evangelio no habla de deseo sexual por la mujer, sino de codiciar a la mujer. La codicia es querer poseer algo como si fuera una propiedad. Por eso, el que mira a una mujer para codiciarla, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Eso es lo que dice el Evangelio en la cita a la que refieres, y esa cita no habla de fornicación sino de cometer adulterio.
Lo que pasa es que a ti te conviene traducir por "fornicación", porque te das cuenta de que Jesús está hablando a todos los hombres, pues no dice que sean casados. Entonces, la palabra adulterio no cuadra en esa cita con vuestras doctrinas, porque la enseñanza va dirigida a todos los hombres, y no exclusivamente a los casados, y vosotros siempre aplicáis la palabra adúlteros a los casados que tienen relaciones con alguien que no es "su cónyuge".
En vuestras malas traducciones de las escrituras, que no se ajustan fielmente a lo que dice el Evangelio sino que están traducidas según vuestra conveniencia, quedan descubiertas vuestras doctrinas como erróneas y como un "evangelio" diferente al que Jesús predicó.





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