[REPOSO MENTAL, comentario 66].
Cuando la reina le contó el sueño a su esposo el rey, él llamó a 64 eminentes sacerdotes hindúes, los alimentó y vistió, y les pidió una interpretación. Esto fue lo que respondieron: “No se inquiete, gran rey [...] Su majestad tendrá un hijo. Y él, si sigue llevando la vida de la realeza, llegará a ser un monarca universal; pero si deja la vida de la realeza y se aleja del mundo, llegará a ser un Buda, y hará retroceder las nubes del pecado y la insensatez de este mundo”. Más tarde, según informes, hubo 32 milagros: “De repente los diez mil mundos temblaron, se estremecieron y se sacudieron. [...] Los fuegos de todos los infiernos se apagaron; [...] las enfermedades cesaron entre los hombres; [...] todos los instrumentos musicales emitieron sus notas sin que nadie los estuviera tocando; [...] en el poderoso océano las aguas se hicieron dulces; [...] los diez mil mundos llegaron a ser una masa de guirnaldas de la mayor magnificencia posible”.