[REPOSO MENTAL, comentario 24].
Pero el aislamiento no siempre es forzoso ni conduce a la locura, sino más bien, han creído quienes han practicado la contemplación solitaria desde la Antigüedad, “eleva” el físico y el espíritu. No es una constatación simplemente mística, sino científica. Movidos por motivos religiosos, políticos o artísticos, la historia no sólo compila ejemplos de eremitas, anacoretas, ermitaños, misántropos o personajes influyentes que eligen libremente una vida apartada (a menudo dedicada a poco más que la contemplación y la meditación), sino que muchos de estos personajes fundaron, después de su cultivo interior en solitario, ideas, filosofías de vida y religiones todavía vigentes en el mundo.