[REPOSO MENTAL, comentario 21].
Hay individuos que se sienten muy a disgusto en una sociedad así, y optan por salirse de ella. Éste es el caso de los anacoretas o eremitas modernos. El vocablo “ermitaño” procede del latín “eremita”, y éste del griego “eremía”, que significa “del desierto”. En sentido laxo, el término se extendió para significar a todo aquél que vive en soledad, apartado de los vínculos sociales. Por lo tanto, la vida ermitaña ya era bien conocida por los antiguos griegos y romanos, lo cual nos lleva a suponer que desde la más remota antigüedad hubo personas que se apartaban de la vida social o que se sentían mal en ella. Aparte de los inadaptados, que patológicamente carecen de la capacidad de establecer lazos sociales con los demás, muchos eremitas han sido personas normales que han tomado la decisión de alejarse de una sociedad enferma.