[REPOSO MENTAL, comentario 13].
Armario advierte que un aspecto relevante a la hora de prevenir, diagnosticar o tratar el estrés es que varía mucho según la persona. No todas las personas dan igual respuesta a los estímulos estresantes y, como el estrés puede repercutir en diversos sistemas, la vulnerabilidad de cada persona tiene un peso importante en los efectos. Es decir, si una persona tiene mayor predisposición genética a una patología o sufre ya determinadas dolencias, el estrés las acusará. Por ejemplo, si tiene problemas de salud mental, el estrés puede manifestarse en más trastornos mentales; si sufre alteraciones gastrointestinales, probablemente las agravará. No están bien estudiadas, reconoce Armario, las diferentes reacciones según el sexo. Podría pensarse que las mujeres están más protegidas biologicamente porque se ha constatado que los estrógenos protegen del envejecimiento de las neuronas por estrés y, sin embargo, la depresión por estrés se da más entre mujeres que hombres. Lucía Artazcoz subraya que, junto al factor individual, existen condiciones sociolaborables generales que favorecen el estrés, y si se incidiera en ellas se podría prevenir y reducir el problema.