La biblia habla claramente
lo que pasa es que ustedes los pobres no están equipados para
saber lo que dice la palabra y alguien le ha dicho ese cuento y ustedes
lo repiten.

La inmoralidad es una señal que estamos en los últimos días de este sistema de cosas.

Estamos parecidos al tiempo de Noe, como dijo Jesus, igual,que era ese tiempo seria en la señal de los últimos días.

Nuestro tiempo se parece al de Noé en otro aspecto. Jehová había dado a la primera pareja el mandato de que ‘llenaran la tierra’ con su descendencia, empleando honorablemente dentro del matrimonio las facultades sexuales que él les había otorgado (Génesis 1:28). En los días de Noé, los ángeles desobedientes contaminaron a la humanidad con prácticas sexuales pervertidas. Bajaron a la Tierra, se materializaron y se unieron a mujeres hermosas, lo que dio lugar a una prole que era mitad humana y mitad demoníaca: los nefilim (Génesis 6:2,*4). El pecado de estos ángeles lascivos se compara en las Escrituras a las perversiones de Sodoma y Gomorra (Judas 6,*7). En consecuencia, la depravación sexual se generalizó


En los días de Noé, Jehová envió el diluvio universal y puso fin a aquel mundo obsesionado con el sexo. Pues bien, nunca perdamos de vista el hecho de que estos tiempos son en realidad como los de Noé. La*venidera “gran tribulación” limpiará la Tierra de ‘fornicadores, adúlteros, hombres que se tienen para propósitos contranaturales y hombres que se acuestan*con hombres’ (Mateo 24:21; 1*Corintios 6:9,*10; Revelación 21:8). Por lo tanto, es urgente que cultivemos odio por lo que es malo y evitemos las circunstancias que pudieran conducirnos a la inmoralidad (Salmo 97:10; 1*Corintios 6:18).