Cita Iniciado por expanium Ver Mensaje
Toda la Biblia es la palabra de verdad de Jehová...

Jesús hablando de las Escrituras Hebreas, dijo:

En seguida les dijo: “Estas son mis palabras que les hablé mientras todavía estaba con ustedes, que todas las cosas escritas en la ley de Moisés y en los Profetas y en los Salmos acerca de mí tenían que cumplirse”.
(Luc 24:4)

Jesucristo en ese versículo habla de que la Ley de Moisés hablaba de Él, Pero después de moisés la ley fue cambiada en mentira por los escribas.

La Ley y los mandamientos de Dios fueron cambiados por los escribas, como nos dicen los profetas Jeremías e Isaías. Entonces, fueron los escribas antiguos después de Moisés los que cambiaron los mandamientos de Dios y de esta forma el viejo testamento en tiempos de Jesucristo estaba cargado de preceptos y tradiciones de hombres. Los profetas nos dicen:

"...mi pueblo no conoce el juicio de Yavé. ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Yavé está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas" (Jeremías 8:7-9).

"Así ha dicho Yavé el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las naciones y de las tierras alrededor de ella. Y ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en ellos". (Ezequiel 5:5-6)


Aquí, Jesucristo aceptó las tres divisiones básicas de lo que hoy día corrientemente se llama el “Viejo Testamento”
Nada mas lejos de la verdad que lo que tú dices, pues los profetas y Jesucristo así les dijeron a los judíos:

"Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, cambiaron los mandamientos, quebrantaron el pacto sempiterno" (Isaías 24:5-6).

Y Jesucristo, recordando las palabras del profeta Isaías, también les dijo a los escribas y fariseos que estaban enseñando mandamientos de hombres:

"Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres
". (
Mateo 15,7-9