addenta post anterior

(*) les cuento a ustedes aussi: dícese que cuando el monarca castellano llamado, ¡no sé yo la razón, bien sûr!, el Santo {no sólo las malas lenguas dicen que, con esta canonización, S.S. Clemente X pagó a S.M.C. Carlos II los buenos oficios de su MUY influyente embajador en la Ciudad Eterna para que.., en fin.., el Padre Santo lograse, ¡por fin!, cumplir su ÚNICO auténtico dream: salvar de la extinción el apellido de su family -Altieri- obligando a que el encopetadísimo y orgullosísimo clan Paluzzi ¡aceptase ser adoptado por Su Santidad! y le cediese un varón que, con el apellido Altieri ya, se debía casar con Laura Cetrina Altieri, la única heredera de los Altieri -por cierto..; terminada la boda, que él ofició, promovió a su nuevo pariente por matrimonio, el cardenal Paluzzo Paluzzi-Altieri degli Albertoni (creado in pectore en 1664 y proclamado en 1666), del título de Ss. XII Apostoli y tío del nuevo esposo de Laura, al puesto de cardinalis nepos o "cardinal nipote" para realizar tareas que el Padre Santo no podía asumir por causa de su edad [su principal actividad sería la de invertir el dinero de la Santa Sede] y, con el pasar de los años, gradualmente confiarle el manejo de los asuntos ordinarios, hasta tal punto que los romanos dijeron que el Padre Santo se había reservado para sí solamente las funciones episcopales de benedicere et sanctificare-} logró, por fin, allanar las otrora inexpugnables defensas de otrora una de las MAYORES urbes del orbe todo {las recientes excavaciones ya hacen suponer total y absolutamente cierto el margen de los 500.000 al MILLÓN de habitantes del que hablan, PASMÁS y orgullosas, las crónicas musulmanas hacia el año 1000 para la capital del califato omeya -abundo: con la excepción de la espléndida, riquísima y poderosísima Nueva Roma del llamado, ¡un servidor y, en realidad, cualquiera conoce PERFECTAMENTE la razón, sí!, «el matador de búlgaros», a mediados del siglo X no había en Europa una ciudad similar en cuanto a superficie edificada, ya que por aquel entonces NINGUNA superaba las 30.000 personas-} quiso, así eran los reconquistadores {y, ciertamente, así siguen siendo sus descendientes}.., darse el gusto de HUMILLAR y VEJAR sangre omeya y así se lo hizo saber a sus machacas; mais..; ai làs!; hacía, por entonces (1236, I remember), ya, exactamente, dos siglos que la amotinada chusma cordobesa había echao a PATÁS al duodécimo califa {el que ha pasado a la Historia como «el último omeya» y que, esas cosas.., vino a morir lastimosamente exiliao y en perenne lágrima a Lleida} y.., y.., y.., ¡los demonios siempre instalaos en su coco ENCENDÍAN de RABIA al coronado castellano!, ¿NO iba a poder darse el gusto acaso?; pero, ¡siempre hay un roto para un descosío, my dears..!, alguien le sugirió acercarse, más allá el meandro del Guadalquivir y pasados los hoy llamados "barrio de Levante" y "barrio de Fátima", a una elegante almunia rodeada hasta donde se perdía la vista de, cette éclosion!, fertilísimas huertas, seductores jardines, embriagadores vergeles y mil y un canales de riego por donde discurría full time, ¡oh!, agua fresca y cristalina; allí, le dijeron.., moraba el último de sangre omeya cien por cien que había en el lugar de nacimiento de, tres veces la nariz en el suelo, los maestros Lucius Annaeus Seneca y Marcus Annaeus Lucanus, el maestro que, popularmente, se llama "Averroes", el maestro que hay quien conoce como "Ibn Hazm" y el maestro comúnmente llamado "Maimónides"; fué, pues, allá..; pero, NO preciso que NINGUNO de sus esbirros y gorilas allanase nada ni a nadie: el umbral NO tenía puerta y el lugar estaba, pues, franco; el monarca castellano y su descastá mesnada, finalmente, tras pasar algunos salones, encontraron, en la, parecía.., infinita biblioteca, ante un enorme ventanal y mirando el paisaje, a un pequeño anciano impólutamente de blanco tal cual pura nieve {como, sí, SIEMPRE vistieron los miembros del clan de la tribu -en grafía occidental- quraysh a la que pertenecía el Profeta -sus ENEMIGOS [y, finalmente, crueles y bestiales ASESINOS], los llamados "abasíes", mostraban su RECHAZO y su ODIO vistiendo de hiper-endrino y fantasmagórico negro; preciso para ignaros/as-} a quien su esclavo cristiano (ostensiblemente MEJOR alimentado y más cultivado que NINGÚN súbdito castellano, dicho sea de paso y para que se hagan una idea exacta de las cosas entonces), amorosamente, limaba las uñas; apartó de un salvaje puñetazo al esclavo el llamado el Santo y le espetó, escupitajo tras escupitajo, al anciano: "¡hemos venido a ECHAROS de lo que es nuestro, LADRÓN infame e infiel!"; "¿"vuestro", dices?", contestó sin mirarle el anciano; "¡SÍ, perro moro!; ¡vosotros vinisteis a QUITÁRNOSLO!", aulló selvático el Santo coreado por los rugidos de los suyos; y, sin apartar los ojos del fertilísimo paisaje, dejando ya correr las lágrimas, el anciano le respondió ya hasta visiblemente molesto por TANTA ruin bajeza y TANTA ya gangrená ignorancia, en el mejor de los casos, ENDEMONIÁ ¡bajo su techo!: "¡por favor!; al menos, vencedor, NO insultéis mi inteligencia: TODO el orbe sabe que, cuando llegamos nosotros, acá NADA había"; no: NADIE dejó constancia de la respuesta que, por parte de el Santo, tuvo el anciano; pero, ¡SIN duda no fué lo que tocaba (un allanadísimo y avergonzadísimo touché) porque, en analogía.., lo que tocaría ahora a los españolistas es pedir PERDÓN de rodillas por aquello de -vade retro, Satana!- la Reconquista y, también, aquello de -vade retro, Satana!; aussi, bien sûr- el Descubrimiento y, en fin.., ¡ya saben QUÉ hacen full time al caso..!, ¿no?

(^) se alude, damas y caballeros, al joven {y, on dit.., hechizadoramente atractivo} príncipe porfirogeneta hermano del sultán otomano a quien la Santa Sede recibió bajo su custodia a cambio del pago de una cifra de 40.000 ducados anuales -dicho príncipe porfirogeneta, al establecerse en la Ciudad Eterna, se alejaba de los peligros de su tierra natal renunciando a sus derechos sucesorios en favor de su hermano [no obstante, damas y caballeros, dicho príncipe porfirogeneta fallecería luego en MUY extrañas circunstancias y debido, on dit.., a que su hermano, deseando asegurar del todo su trono, pagó al llamado "papa Borgia" la cifra de 400.000 ducados por su muerte, además de correr con los, ¡vamos..!, ostensosímos gastos funerarios (era, en realidad, esto lo que hizo que se levantasen sospechas acerca de la posibilidad de que los llamados, en Italia, "Borgia" o "i catalani" fuesen responsables de tal acción, pues beneficiaría económicamente MUCHÍSIMO las finanzas vaticanas)]-; y que, on dit.., pasó por, sin excepción, TODOS los lechos de los, en Italia, llamados "Borgia" o "i catalani" salvo, al parecer.., el del Padre Santo {y, a eso.., ¡me acabo de enterar que la Wikipedia, en Italia, define ya a los/as catalanes/as como "il gruppo etnico e la nazionalità associati alla Catalogna, e, da taluni in senso politico, ai Paesi catalani..."!, ¡chúpate ésa, "España" de mierda!}.

(-) la en masse llamada "Lucrezia Borgia" pero que (como, en puridad, ciertamente era catalana) stricto sensu se llamaba Lucrècia de Borja.

(=) S.S. Alejandro VI.

(•) ¿va a existir, en un lugar como la casa, alguien TAN en la higuera que crea que, un ejemplo no más entre la miríada.., lo de cagar, también, entre testas coronadas era, hace MÁS de medio milenio, entonces tal cual es en el siglo?; no, no, no..; ¡seguro que no..!, oi?