Tanto a hombres como a mujeres nos encanta sentirnos deseados. Qué mejor que sentirlo de nuestra propia pareja. Parte fundamental de una relación.
Bendito sea Dios yo, al igual que tú, siempre he estado con quien me gusta. Será el amor, pero es que, cuando menos a mis ojos, no hay mujer más hermosa que la que está conmigo. Y se lo hago saber. Y es verdad, no la hay.
El día que deje de ser así, será momento de replantearnos la relación o, de plano, de retirarse.
Cosita, te gusta comer pan delante de los pobres. ¡Diablilla!Cariño, si lo sabe Dios...![]()






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