Los que andan en la verdad evitan las prácticas antibíblicas porque ‘la luz no tiene participación con la oscuridad’ (2 Corintios 6:14-18).

Por ejemplo, no celebran la Navidad el 25 de diciembre. “Nadie sabe exactamente la fecha del nacimiento de Cristo”, admite The World Book Encyclopedia.

The Encyclopedia Americana (edición de 1956) dice: “Las saturnales, una fiesta romana que se celebraba a mediados de diciembre, suministraron el modelo para muchos de los festejos de la Navidad”.

La Cyclopedia de M’Clintock y Strong reconoce: “La celebración de la Navidad no es un mandato divino, ni tiene su origen en el Nuevo Testamento”.

Y el libro La vida cotidiana en Palestina en tiempo de Jesús explica: “Los rebaños pasaban el invierno [resguardados] en las majadas, y ese detalle basta para probar que la fecha tradicional de Nochebuena en invierno tiene pocas probabilidades de ser exacta, puesto que el Evangelio nos dice que los pastores estaban en los campos” (Lucas 2:8-11).

Se supone que la Pascua Florida conmemora la resurrección de Cristo, pero fuentes acreditadas la relacionan con la adoración falsa.

The Westminster Dictionary of the Bible dice que la Pascua Florida era “originalmente la fiesta primaveral en honor de la diosa Teutónica de la luz y la primavera conocida en anglosajón como Eastre”, o Eostre.

En cualquier caso, la Encyclopædia Britannica (onceava edición) dice: “No hay ningún indicio de la fiesta de la Pascua Florida en el Nuevo Testamento”. Los cristianos primitivos no observaban dicha celebración, y tampoco lo hace el pueblo de Jehová hoy en día.

Jesús no dispuso que sus seguidores recordaran ni su nacimiento ni su resurrección, pero sí instituyó la Conmemoración de su muerte expiatoria (Romanos 5:8). Este es en realidad el único acontecimiento que mandó observar a sus discípulos (Lucas 22:19, 20). Se conoce también como la Cena del Señor, y los testigos de Jehová siguen celebrándola anualmente
(1 Corintios 11:20-26).