Los Partos conquistaron la antigua Media y la Mesopotamia, que estaba bastante helenizada, con su capital en la ciudad de Seleuco, es decir, Seleucia.
Varias veces los mesopotámicos, temerosos de los Partos, llamaron al rey seleucida de turno en su auxilio, siendo estos rechazados.
Los Partos, que realmente, en sus elites, estaban muy helenizados, terminaron haciendo de su capital una ciudad nueva llamada Ctesifonte, situada al otro lado del rio de Seleucia, formando unas ciudades gemelas, una griega y otra irania.



Los caballeros orientales, o catafractos, fueron los antepasados de los caballeros medievales.