Cita Iniciado por María_Laura3 Ver Mensaje
No sé por qué dices eso, Petra5. Tanto el libro del Apocalipsis como la interpretación que nos presenta Porque25, nos entregan importantes detalles sobre los sucesos del tiempo del fin. ¿Tienes tú una interpretación mejor para explicar lo que significa contaminarse con mujeres?, porque yo creo que el amigo Rapidito, un café ha recibido una buena explicacion sobre esta cueston y, de acerdo a lo que nos enseña el Evangelio, no cabe otra interpretación.
Cita Iniciado por petra5 Ver Mensaje
porque yo lo veo desde el punto de vista cosmico,,somos habitantes de las estrellas,,nuestras primeras guias,,,,sabias que los judios tenian su zodiaco,, (........)
Esto que dices es contrario a las enseñanzas de Jesús y de los apóstoles y primeros cristianos. Nuestra guía siempre fue, es y será Jesucristo, que es Dios que se hizo carne (el Verbo que se hizo carne). Antes de que Dios creara todas las cosas, no existía nada más que Dios, ni si quiera las estrellas. Sólo Dios es el principio, pues el Evangelio nos enseña que al principio era el verbo, que era Dios, y todas las cosas fueron creadas por Él (también las estrellas). Mira tú misma lo que dice el Evangelio:

Juan 1:1
Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios.
1:2 El estaba al principio en Dios.
1:3 Todas las cosas fueron hechas por EL, y sin El no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.

Juan 1:14
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros

Así que Jesús es y siempre fue nuestra guía desde el principio, pues Él es antes que todas las cosas:

Colosenses 1:17
Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten...

Y Él hizo a los hombres para ser habitantes de la tierra, no de las estrellas:

Hechos 17:24-26
El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, ...... es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación