Así es, Esperanza. Cuando llegue su momento, Jesucristo hará justicia. Y los desobedientes que imponen penas de muerte serán corregidos.
Jesucristo, que es Dios, no mandó penas de muerte. Y cuando predicó el Evangelio abolió las penas de muerte escritas en el viejo testamento de los judíos. Y las dejó abolidas porque sólo eran preceptos de hombres que Dios no había mandado.





Responder Citando