Por eso muchos poderosos de los pueblos e Imperios tenían la Ley de viejo Testamento, porque les justificaba las riquezas y posesiones.
Por eso los Cristianos sólo tuvieron los libros del Antiguo Testamento como parte Histórica nada más, siempre supieron que eran imperfectos y no guardaban relación con la Fidelidad de Cristo y su Ley.