Ya que estamos con intelectito……… he tenido noticia de un sucedido extraordinario. El otro día estaba leyendo el periódico y di con un artículo en el que narraba ese sucedido: una Hostia consagrada en Polonia había caído al suelo en una iglesia. Bueno…, la fuerza de la gravedad tiene esas cosas… Pero, en vez de comerse la Hostia en la Eucaristía, la meten en un vaso con agua (que… no lo sé…, quizá sea el procedimiento a seguir cuando una hostia se cae al suelo. Yo ya digo que si a mí se me cae la hostia, rápido la cojo y me la como). El suceso extraordinario es que, en el vaso con agua, la hostia empezó a sangrar. Vaya………… la caída de la hostia produce un milagro eucarístico como los que había en la Edad Media. Parece que los análisis que se han hecho (estamos hablando de hace un par de años solo) dicen que los restos de la hostia parecen músculos cardiacos (del corazón). Me suena tan parecido a esos milagros antiguos donde la hostia se convertía en carne, y también eran músculos cardiacos. Pero….. esta noticia es del 2013 y que ahora se ha dado a conocer. Pues vaya…….. Esto le va a hacer gracia a intelectito…

Me recordó una situación en plenas guerras de religión del siglo XVI, cuando unos protestantes entraron en una iglesia católica en los Países Bajos, cogieron una Hostia del sagrario y la profanaron pisándola (cosas del odio, eso de ir pisando hostias…). La hostia empezó a sangrar con el pisotón y los profanadores se pegaron un susto de muerte al ver aquello. Esa hostia, como reliquia, fue a parar al Monasterio de El Escorial, donde se sigue exponiendo en nosequé fecha (400 años después).

Pero, volviendo al suceso polaco, busco en google y…. Vaya…, parece que fue el día de Navidad:



http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=26451

Carta de Mons. Kiernikowski:


Hermanos y hermanas en Nuestro Señor Jesucristo.

Como Obispo de Legnica por la presente anuncio al público e informo de un suceso que tuvo lugar en la parroquia de San Juan en Legnica y que tiene las característias de un milagro eucarístico. El 25 de diciembre del 2013, durante la distribución de la Sagrada Comunión, una Hostia consagrada cayó al suelo y fue recogida y depositada en un recipiente lleno de agua (vasculum). Poco después, aparecieron unas manchas de color rojo. El por entonces obispo de Legnica, Stefan Cichy, organizó una comisión para observar el fenómeno. En febrero del 2014, un pequeño fragmento de la Hostia fue separado y puesto en un corporal. La Comisión ordenó tomar muestras para que se llevaran a cabo pruebas exhaustivas por institutos de investigación relevantes.

En el informe final del Departamento de Medicina Forense, se lee lo siguiente: "En la imagen histopatológica, se ha descubierto que los fragmentos de tejido contienen partes fragmentadas de músculo estriado transversal. (...) El conjunto (...) es muy similiar al músculo cardiaco, con alteraciones que aparecen a menudo durante la agonía. Las investigaciones genéticas indican el carácter humano del tejido.

En enero de este año presenté todo el asunto a la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano. Hoy, de acuerdo a las recomendaciones de la Santa Sede, ordené al vicario parroquial Andrzej Ziombro preparar un lugar adecuado para mostrar la Reliquia, de modo que los fieles puedan darle la adoración pertinente. Por la presente, también pido que se provea a los visitantes de la información y la enseñanza adecuada que ayude a los fieles a tener la actitud correcta del culto eucarístico. También ordeno que se cree un libro para registrar los beneficios obtenidos y otros eventos milagrosos.

Espero que esto sirva para profundizar en el culto de la Eucaristía y que tenga un profundo impacto en las vidas de las personas que contemplen la Reliquia. Vemos el misterioso Signo como un extraordinario acto de amor y bondad de Dios, que viene a los hombres en máxima humildad.

Cordialmente solicito sus oraciones y les bendigo.
Se podría entender que se “creara” una reliquia en la Edad Media para convertirse el lugar en un sitio de peregrinación…, pero, ¿en el año 2016?. ¿A alguien le vale la pena poner un filete de corazón sustituyendo una hostia en un vaso de agua?, ¿para qué?. Ah…, que los incrédulos no van a analizar nada. Ni siquiera se reirán, sino que solo ignorarán el sucedido. De hecho, no creo que nadie más que los cercanos a esa diócesis sabrán del suceso. Yo no soy incrédulo… ni tampoco excesivamente crédulo, y ni me voy a reír ni a “desreir”. Realmente, no sé qué decir. Me pasa esto con todos los milagros inexplicados.