Cita Iniciado por LadyInRed Ver Mensaje


Ojalá las sociedades pudieran avanzar dejando atrás el pasado machista así como también las más exacerbadas reacciones feministas, integrando lo masculino y lo femenino desde la complementariedad entre ambos, partiendo de una renovada toma de conciencia de la dignidad de la mujer que no implique que las mujeres tengamos que renunciar a nuestro “genio femenino”, sino más bien que lo recuperemos y revaloricemos.

La participación de la mujer en la vida profesional y laboral permite elaborar una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, contribuye a edificar estructuras económicas y políticas más ricas en humanidad… enriquece la comprensión del mundo y contribuye a la plena verdad de las relaciones humanas.

Por eso es tan importante nuestro papel como educadoras de nuestros hijos, varones y mujeres, ya que muchas veces seguimos buscando en las calles lo que deberíamos empezar por buscar y formar en casa...

Hay una frase que me encanta: “hay una mujer al inicio de todas las grandes cosas”. Yo sinceramente creo que es así.
Me encantó este post porque es el de una mujer segura de sí misma y sin esos complejos que la lleva a aceptar las "exigencias" machistas. Si yo fuera mujer habría escrito algo parecido (no tan bien escrito, pero parecido)

Eso sí, mientras que sigan las "feministas" renegando de su propia esencia femenina y cayendo en la trampa que supone la realización de la mujer a través de la óptica masculina, la batalla la tenéis perdida. Las "feministas" usan las peores estrategias masculinas de confrontación y segregación con el hombre, buscan la eliminación del contrario más que la conciliación y la compenetración que por ley natural nos viene impuesta en los genes.
Para una feminista, una mujer "realizada" es una mujer masculinizada y sometida al machismo. Para una mujer sin complejos, una mujer es una mujer y lucha por ser mujer y por ser reconocida como tal con todas sus características de mujer plena. Y lucha de la misma manera que lo hace un hombre por ser reconocido, aportando lo bueno que tiene y no tratando de destruir al contrario.