Una vez en la tumba seremos completamente iguales.
pues ahí "seas quien seas" nadie gozará de privilegios.
No creo que sea exactamente así pues Dios abrirá el libro de la vida y nos pedirá cuentas de nuestros actos y de todo lo que hayamos hecho en la vida.
Pues por eso todas las dudas que tengamos están en el Evangelio Saludos