Cita Iniciado por Setho333 Ver Mensaje
"haced esto en MEMORIA mía", Estas palabras no dicen nada para ti?(el sentimiento que transmite cual sería para ti).
No es que no me diga nada, al contrario, lo dice Todo.

Jesús coge de la mesa uno de los panes, uno cualquiera, lo bendice, lo divide en trozos, lo da a los cercanos e invita a todos a comerlo. Lo hace pronunciando palabras sencillas, pero llenas de misterio, palabras que saben a inmensidad: "Este es mi cuerpo que os doy para vosotros"(Lc 22,19)

Coge después la copa de vino, de la cual se sirvió durante la cena, la levanta dando gracias a Dios, la pasa a los cercanos, repitiendo palabras similares a aquellas pronunciadas en la distribución del pan: "Bebed todos, porque esta es mi sangre de la alianza, derramada para muchos." (Mt 26,27-28).

No existe Amor más grande que éste, Jesucristo se abandona completamente al hombre, se deja poseer totalmente, da su Cuerpo por comida y su Sangre por bebida "por la vida del mundo"(Jn 6,51). Su Carne, en efecto, es verdadero alimento y su Sangre verdadera bebida (Jn 6,55)

En esta cena no hay nada que recuerde a la magia, no son conjuros ni invocaciones a los espiritus. No son, ni siquiera, largas ceremonias. Todo dura "2 ó 3 minutos". No se pronunció ninguna palabra altisonante. Se habló de pan, de vino, de carne, de sangre, de donación, y de pecado. Son palabras que saben a vida y a muerte, pero pronunciadas sin ningún énfasis.

Los apóstoles saben que ha ocurrido algo decisivo. Lo "saben", no lo comprenden. Aquellas frases no comprenden el porqué han resonado como palabras creadoras, similares a aquellas, muchas veces leidas, con las cuales Yavé hizo la luz, el mar y las estrellas. Pero no tardarán en comprender que especie de "creación" es aquella que han presenciado".

Cristo se hace Pan del cielo, nutrición divina, alimento nuevo para el hombre redimido por la Sangre del Cordero. Cristo no da algo de sí, sino toda la plenitud de su ser humano-divino en le Eucaristia. "Las palabras explican los gestos. Ofreciendo el pan les dice: "Coged, comed: esto es mi cuerpo" La palabra "cuerpo", en la mentalidad bíblica, no indica una parte de la persona, sino la totalidad de ella, en su capacidad de donarse, de relacionarse, de comunicar con los otros. La palabra cuerpo es sinónimo del pronombre "yo". Las palabras de Jesús quieren decir: Este Soy Yo que quiero darme a vosotros, entrar en "comun-unión" comunión con vosotros.

En el momento que Cristo, Sacerdote eterno, pronuncia estas palabras: "Haced esto en memoria mía", Cristo les ha hecho verdaderamente participes de su sacerdocio a los apóstoles, les da la plena autoridad y poder de hacer lo que Él está haciendo. Muchos son de la opinión que Cristo no ha instituído sacerdotes, pero estas palabras del Señor nos muestran todo lo contrario. Cristo manda que ellos y los sucesores sacerdotes de hoy ofrezcan su Cuerpo y su Sangre.

La gran realidad de esta cena es que no termina en sí misma. Una vez Lucas y dos veces Pablo, observan que, después de haber consagrado el pan y el vino, Jesús dio a sus discipulos el mando de hacer lo mismo en su memoria".
¿Que deben repetir;la cena pascual? Para esto la orden no era necesaria. Desde siglos se celebraba y por los siglos el pueblo hebreo habría continuado repitiéndola. ¿La sencilla reunión de amigos para recordar a Jesús? No habría tenido sentido dar tanta solemnidad a esta orden y todavía menos que lo dijese inmediatamente después de sus palabras sobre el pan para repetirlas después sobre el vino.
Evidentemente, Jesús manda repetir aquello que en esta cena le es nuevo, esto es, estas palabras sobre el pan y el vino. Repetir un recuerdo es algo que los hombres pueden hacer sin esfuerzo. Pero Jesús había realizado ante ellos una realidad, no un simple recuerdo. Ellos no tenían los poderes de Jesús. Comprenden que, en aquel momento, Jesús estaba ordenándoles sacerdotes ¿Les estaba transmitiendo su poder? Jesús no podía mandarles algo imposible, sin darles al mismo tiempo el poder de hacerlo. Su orden era, por lo tanto, una ordenación. (ordenación sacerdotal, veanse sacramentos).