Cita Iniciado por Secular Ver Mensaje
Al principio, Dios destruyó al mundo en agua y, según el relato "histórico", sólo se salvó la familia de Noé y el par de cada animal que logró montarse en ese barcote...
Hola Secular. En este tema no se está discutiendo lo que Dios hizo o puede hacer con los pueblos. Él es Dios, y Él tiene toda la autoridad para dar la vida o para quitarla. Y es que sólo Dios conoce los corazones. Por tanto, no es ese el tema que se está tratando. El tema que se está tratando es si Dios mandó a los hombres que mataran a las personas. Entonces, el tema es:

¿MANDÓ DIOS A LOS HOMBRES MATAR A HOMBRES, MUJERES Y NIÑOS de los pueblos vencidos?...

Aclarado este punto, veamos lo que sigues diciendo:


Cita Iniciado por Secular
A partir de allí, el trabajo del "creyente" sería vivir de acuerdo a las normas del Creador, reglas de ese reino.....
Y las normas del Creador mandaban a los hombres lo mismo que nos enseñó Jesucristo en el Evangelio: "NO MATARÁS", perdonar a los hombres setenta veces siete, amar los enemigos y tener misericordia con todos..., porque los mandamientos de Jesucristo, que es Dios hecho Hombre, son los verdaderos mandamientos que Él mismo Dios había dado desde antiguo y en tiempo de Moisés.

Cita Iniciado por Secular
Cuando salieron de la esclavitud de Egipto, los judíos tenían que reconquistar las tierras ocupadas por otros pueblos (tal cual lo hicieron los Incas, en el apogeo de su imperio).
Para entrar en las tierras donde tenían que entrar, el pueblo de Israel no necesitaba hacer guerras ni matar a hombres, mujeres y niños, porque Dios lo puede todo y es Poderoso para echar de esas tierras a todos los que no quisieran seguir su Camino. ¿No recuerdas cómo salió Israel de Egipto?... ¿Acaso tuvieron que hacer guerra contra Egipto para poder salir de allí?...

Recuerda que Dios mandó plagas al pueblo de Egipto que tenía como esclavo al pueblo de Israel para que dejaran salir al pueblo de Israel de aquel imperio que dominaba sobre ellos. Entonces, el pueblo de Dios no necesitaba ir haciendo guerras para entrar a los pueblos, porque Dios podía allanarles el camino.

Y sobre todo, el pueblo de Israel debía guardar el mandamiento que Dios ya le había dado y que le decía: "NO MATARÁS"...

Amigo Secular, debes comprender que la Ley que Dios dio a Moisés son los mandamientos que Jesucristo nos enseña en el Evangelio y no las leyes del viejo testamento que manda que los hombres hagan guerras y maten a otros hombres. En el viejo testamento están escritas esas leyes que son contrarias a los mandamientos de Jesucristo, porque la Ley de Dios fue cambiada por los escribas, como nos dicen los profetas:

"...mi pueblo no conoce el juicio de Yavé. ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Yavé está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas" (Jeremías 8:7-9).

"Ay de los que dan leyes inicuas y de los escribas que escriben prescripciones tiránicas para apartar del tribunal a los pobres y conculcar el derecho de los desvalidos de mi pueblo, para despojar a las viudas y robar a los huérfanos" (Isaías 10,1-2)

"Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, cambiaron los mandamientos, quebrantaron el pacto sempiterno" (Isaías 24:5-6).


Y Jesucristo, recordando las palabras del profeta Isaías, también les dijo a los escribas y fariseos que estaban enseñando mandamientos de hombres:

"Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres
". (
Mateo 15,7-9

Entonces, como la Ley de Dios había sido cambiada por los escribas, el pueblo estaba en tinieblas porque ya no conocía la verdadera Ley de Dios. Y entonces, Dios se hizo Hombre (Jesucristo) y nos enseñó en el Evangelio los verdaderos mandamientos que Dios había dado, así, el pueblo que estaba en tinieblas, vio una gran luz:

"El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz;
Y a los asentados en región de sombra de muerte,
Luz les resplandeció".
(Mateo 4:15-16)