Ahora comprendo por qué me ignoraba Dorogoy y creo que ahora Azulynegro. El muchacho quiere llamarme Berraco, malote, impuro, fornicador y quedarse tan ancho sin que nadie le pueda responder. Este es el típico Ateo Militante que huye como los conejos.
Ahora me explico yo esas historias de cuernos a la mujer y todas esas miles de millones de mujeres que habían pasado por su cama.
Al chico no le gustó que lo descubrieran y corrió a la madriguera.





