Cita Iniciado por JAFID Ver Mensaje
Entonces talvez debería de sacar las fotos de la familia y las fotos de sus padres y abuelos de la sala-comedor de su casa y de su cartera, porque los está adorando también. A caso un cuadro donde está el retrato de su abuelo no le recuerda el gran hombre que fué? no elevaría a Dios una oración a Dios por él mientras lo contempla y lo recuerda?, Lo está adorando por que lo contempla e interiormente hace una oración?, no lo creo.
El otro día pasé por un lugar donde había un cuadro con la imagen de un Santo de mi Iglesia, tan pronto lo vi, recordé que hace no mucho leí unos escritos de él que me ayudaron muchisimo, recordé todo su testimonio de vida que dejó escritas en esos libros, sus sufrimientos, sus concejos, sus enseñanzas, elevé al cielo una oración interior a Dios por él (que está en el cielo,no en la imagen) y tambien por mí, y me fui.
Eso es adorar a un santo?, no lo creo. Lo mismo pasa en las iglesias católicas y todas las imagenes que hay en ellas, contemplas, recuerdas, un Cristo crucificado te transporta y te lleva a aquel día terrible de la Pasión del Señor, te hace recordar lo mucho que le costamos al Señor, te arrodillas y elevas una oración a Dios pidiendo perdón, la imagen sigue ahi, nadie la está adorando a ella, tu oración la elevas al cielo al Mismo Señor pero esa imagen "hoy" al verla me hizo recordar una vez más cuánto me amó Dios y cuan poco le amo yo a El.
Las imagenes nos hacen elevar oraciones a Dios, nos hacen amarle, nos transportan y nos hacen reflexionar. pero ustedes los protestantes no saben no se informan, nos ven ante una imagen y ya creen que la estamos adorando, pero solo Dios sabe lo que hay en nuestro corazón y eso nos basta.
Si ese es tu pensar y proceder. No te culpo. Solo te señalo lo que la Biblia nos prohíbe. Solo Dios y tú saben si le prestas demasiada atención y reverencia a una escultura o imagen o no.

Yo observo que por lo general no es así, y que la adoración a las esculturas e imágenes llegan hasta las lágrimas en muchas personas confundidas en templos y procesiones. Altares templarios, de calle o de hogar. Dios les perdone a quienes les han inculcado este vicio maldito de la idolatría. Mientras Satanás vive a espesas de sus promotores, quienes deberían más purificar a sus creyentes y no llenarlos de inmundicia de la baja dimensión.