No, a ti no. Ya te dije que dejes de buscarme, supéralo.
No, a ti no. Ya te dije que dejes de buscarme, supéralo.
Y me dejaste en eso, me sacaste del proceso, me diste una trompada con tu brazo secular, y me dejaste llorando, con los mocos por el fango mientras te pedía otra oportunidad, soy un hombre que sufre...