Cita Iniciado por Nietzscheano Ver Mensaje
Una de las cuatro instituciones en las que me tocó estudiar de joven quedaba cerca de un potrero donde habían no sé cuantas vacas, pues resulta que me va picando un mosquito de ésos, un puto mosquito de ésos me eligió justo a mi para dejar la larva, fue cerca del tobillo izquierdo, duele como el dolor de mil jaquecas, es como si tomaran una aguja y la insertaran en tus huesos, sin previo aviso, de un pronto a otro, y lo peor yo sin saber que portaba al maldito animalito ése come carne y sin saber a qué se debía el dolor. Una señora, de ésas señoras llenas de sabiduría antigua, me lo saco con tocino caliente y con hojas de romero, no sé cómo hizo, no quise ver, le tenía asco y odio al bicho pues por supuesto que no era una mascota.


Y para no hacer OT: recuerdo que a un hermano menor le compraron un pollito, ah pues el lindo de mi hermano va agarrando el pollito a batazos, como cuatro home runs hizo con el pollito jajaja, bueno fueron bolas porque lo agarró contra el piso al pobre. Yo en lo personal, nunca he tenido mascotas.
eso es mala suerte, antes prefiero las sanguijuelas que ese condenado mosquito