Una señora tenia un perrito que se llamaba Mistetas y una mañana salió al parque a darle un paseo, pero el perro era tan travieso que se escapó. La pobre mujer se puso a buscar desesperadamente a su perrito - ¿Mistetas, estás ahí?, ¡¿Mistetas?! - Por suerte se encontró con un policía - Perdone señor, ¿ha visto usted a Mistetas? - y el policía le repondió – No, señora... pero me gustaría verlas. -