Es triste pensar que a veces nos consuela mas escucharnos a nosotros mismos que las palabras de amor de quien se ofrecio en doloroso secrificio solo para que supieramos que hay alguen quien, preocupado por nuestra condicion, nos dejara una esperanza de una vida plena y llena de luz; dicha luz traeria conocimiento, y tal conocimiento nos permitiria vivir en paz.
Gustavo taboada r.