Hace dos años yo estaba en tu exacta posición. También siempre fui una "niña de casa", y además mi ciudad es muy tranquila, o sea, nunca me lo había pasado. Pero cuando tenía 18 años me fui a vivir en São Paulo (que es la ciudad más poblada del continente), estudaba en la mañana y trabajaba hasta las 9 de la noche, despues de unos meses siguiendo esta rutina, sin pasar nada, una noche yo estaba regresando a casa y estaba lloviendo, y había un tipo buscando cosas en la basura y yo no le hice caso, porque es algo muy comun allá, pero cuando pasé por él me presionó en el muro, pediendo por mi celular, tenía una arma escondida en la barriga, pero yo de loca decía que no, que no iba a darle mi celular y le pedí que me dejara ir. Él estaba muy nervioso mirando a todos los lados para ver si había alguien, hasta que se puso harto por mi negación y me dejó ir. Me salí corriendo y empezé a llorar, no lo podía creer... Entonces que nunca más caminé tranquila por la calle a la noche, pero aún tenía confianza en el día, muy ingenua. Y año pasado, faltando una semana para salir de São Paulo, me robaron en un domingo, casi de la misma forma, a las 9 de la mañana! Ahí sí me quitaron el celular a la fuerza, terrible.

Ahora me he creado como un "perjuicio" muy malo, pero inevitable, contra mendigos y personas de la calle, y ya no camino tranquila ni en mi ciudad. Todo me es sospechoso.

Si puedo decirte algo, es que no tengas miedo, porque te has aprendido una leccíon (aúnque triste), de que el mundo no es una maravilla de paz y ya vas a estar muy más atenta cuando camines por la calle. Y quedate tranquila por no haber pasado nada contigo, que estas bien, eso es lo importante. :001_smile: