NO TODO PADECIMIENTO ES EXPIATORIO

¡Asì es! Muchas personas que aceptan la reencarnación, y que por lo tanto aceptan la Ley de Causas y efectos, piensan que todos los sufrimientos de los humanos son expiatorios, y eso,…. ¡no es asì!
Quizàs se deben a imperfecciones espirituales que se manifiestan pero no por causalidades sino por eso: Por imperfección espiritual.

Si un espìritu reencarna y lo hace con el buen propòsito de safarse del vicio de la bebida que tuvo en su anterior existencia, viene con la intenciòn de corregirlo, propòsito en el que puede fallar o salir airoso por su bienestar espiritual.
En su vida anterior era aficionado a la bebida, Naciò en un hogar modelo. Tuvo buena educación, se culturizò hasta el profesionalismo, pero, como en la vida anterior habìa sido un bebedor, no de calle, no un borrachito que andaba zigzaguendo por la acera haciendo el ridìculo. ¡No! El era un bebedor de casa. En su casa se encordelaba todas las noches de todos los dìas, de todas las semanas, de todos los meses, de todos los años. Ustedes conocen a muchos como èl.
Son buenos Hijos, buenos esposos, buenos padres, buenos amigos, pero tambièn buenos bebedores, aunque caseros.

Preguntaràn: Si asì fue en su vida pasada, èl necesariamente tuvo que traer una expiación. Un padecimiento. Asì fue. Se comprometiò con la Ley de Causas y Efectos en su vida pasada. ¿Còmo? Su aficiòn a la bebida, asì haya sido una aficiòn “casera”, no mejorò su calidad espiritual y se quedò estancado porque faltò a la Ley de Conservaciòn ya que no conservò el cuerpo, vehìculo para su progreso espiritual. Cada reencarnante es responsable de ese vehìculo de progreso para el espìritu, que llamamos cuerpo humano. Su expiación quizàs menos años de vida en su ciclo actual porque con su vicio del pasado le quitò años de vida a su cuerpo. Pero menos años de vida normal, no por causa de una cirrosis por el vicio actual.
¡Claro! La cirrosis le acorta la vida, pero ese acortamiento, se sumarà al acortamiento de la vida pasada, ya que al morir por causa de la enfermedad, lo hizo antes de que se cumpliera su ciclo de vida actual, asì haya venido recortado. Eso quiere decir que si quedò debiendo diez años del pasado y ahora suma diez años màs, quizàs en la pròxima vida reencarne y pierda la vida a los 20 años. ¡Eso sì es expiación!

¡Sigamos con la vida actual! Como quedò estancado en su progreso, repite para promoverse espiritualmente, pero al iniciar los estudios secundarios, cae en la tentaciòn de la bebida para “agradar” a sus amigos y compañeros de estudio. En otras palabras: Para hecerse “popular”. ¡Bueno! Ya no pudo safarse de eso, pero èl no querìa hacer el ridìculo andando borracho por las calles. ¡Sì! Eso es autoestima, que es una manifestaciòn espiritual, pero que queda anulada por la irresponsabilidad, que tambièn es una manifestaciòn espiritual, de no cuidar su cuerpo fìsico, y la bebida lo daña.

Como èl es un borracho consuetudinario pero casero, el beber en nuestra casa o en un Bar, no marca diferencia alguna en el daño que le causamos a nuestro cuerpo.
De nuevo: Dìa tras dìa, semana tras semana, etc., etc., saturando de alcohol su organismo le hace merecedor de una cirrosis hepàtica. Por causa de la bebida termina con el hìgado vuelo un cacho y con los problemas corporales que esto representa.

Ese buen hombre, buen hijo, buen esposo, buen padre, buen amigo, buen vecino, por muy “espiritual” que nos haya parecido por esas buenas cualidades, sòlo termina siendo “espirituoso”. Es el cuerpo humano el que padece de la “espirituosidad” del ser, y el buscar la semi conciencia con la bebida, o la pèrdida de las inhibiciones, es materialismo, y no se puede ser espiritual y materialista. Por lo menos en estos casos es màs de materialista, proporcionar “el placer”, (¿?), de una borrachera en casa o en el Bar. Y si es diaria, mucho màs.

¡Ahora! ¿Este espìritu reencarnò con el propòsito de ser un borracho consuetudinario asì lo haya sido en su vida anterior? ¡Para nada! Nadie reencarna con un despropòsito.
Este espìritu reencarnò con la expiación de terminar con una cirrosis hepàtica? ¡Para nada!
La cirrosis sòlo fuè una consecuencia de una imperfección espiritual manifiestada en esta vida.
Como ven, nadie puede catalogar el sufrimiento por causa de una cirrosis hepàtica, como una expiaciòn, en este caso. ¡No señor! Repito: Sòlo fue una consecuencia de una imperfección espiritual.
Y asì, podrìamos citar muchos ejemplos sobre padecimientos logrados acà, por causas nada espirituales, ni que fueron expiaciones por algo del pasado.

Pròximo escrito en este mismo tema: GRADOS DE CULPA.