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LA EVOLUCIÒN DEL ESPIRITU
A pesar que yo no soy cristiano, pero tampoco soy anti cristiano, y menos soy detractor de Jesùs; segùn los Evangelios, Jesùs dijo: "Hay muchas moradas en la casa de mi Padre." ¿Còmo debemos entender eso? Una morada es el sitio en que residimos. En este caso, el planeta Tierra.
La casa de Dios es el Universo. Ya sabemos que el cielo, denominaciòn que se le daba al lugar en que se creìa que arriba de èl estaba Dios, y que quiere decir, (cielo): Firmamento. Pero no hay tal firmamento en el Universo, por lo tanto, el reino de Dios es el espacio Universal.
Ese espacio Universal tiene muchas moradas si consideramos morada a nuestro planeta Tierra.
Sòlo en la Vìa Làctea, al que pertenece nuestro Sistema Solar, hay 100 mil millones de Soles. Si cada uno de ellos forma un sistema planetario como el nuestro, ¿es descabellado pensar que hayan por lo menos 100 mil millones de planetas habitados en la Vìa Làctea; uno por casa sol como en nuestro sistema?
Y...¿no es descabellado pensar que nuestro planeta es el ùnico habitado de la Vìa Làctea?
En lo que al espìritu concierne, cada una de estas "moradas", o mundos habitados, son sitios de aprendizaje para nuestra evoluciòn espiritual. Mientras muchos niegan la posibilidad de que hayan otros mundos habitados, o sea que no existen los extraterrestres, los habitantes de este planeta hemos sido extraterrestres, ¡claro!, espiritualmente hablando, porque hemos habitado antes en otros planetas.
Para el espìritu cada planeta es una escuela. En una gran ciudad, ¿hay una sola escuela? Hay muchas escuelas, y cada una de ellas tiene los mismos grados de primaria, y en cada grado de cada escuela se estudia los mismo.
Nuestro planeta, en cuanto al alumnado que tiene es un planeta imperfecto, porque sus alumnos son imperfectos. Por lo tanto, no es de extrañar que existan en el Universo màs escuelas para alumnos imperfectos como en la que nos encontramos.
Venimos de planetas inferiores al nuestro y estamos acà es porque aprobamos lo que tenìamos que aprender en ellos y fuimos transferidos a una escuela superior, pero inferior a otras escuelas, (planetas), que existen en el Universo.
Cada uno de estos mundos habitados que para nosotros son escuelas, por muy atrasados o adelantados que sean, no son planetas àridos. Cada uno tiene su propia naturaleza, eso no cambia nunca en cada uno de los planetas. Puede que la naturaleza de ciertos mundos superiores con relaciòn a otros sea màs sutil, pero, insisto, cada planeta habitado tiene naturaleza.
Un espìritu se inicia, digamos, como psiquis instintiva de la forma màs rudimentaria de un mundo inferior al nuestro. Ese principio instintivo, (psiquis de animales irracionales), iniciarà la etapa evolutiva que irà progresando vida tras vida.
Asì seguirà ese principio instintivo su cadena evolutiva, siempre ascendente, sin detenerse porque las psiquis, (espìritus elementales sin inteligencia), no se detienen en ese proceso evolutivo en el que la voluntad de la psiquis, (porque no la tiene), ni su libre albedrìo, (porque no lo tiene), demore ese camino ascendente hasta llegar a lograr la inteligencia.
Como espìritus, no nos hemos iniciado en este planeta sino en planetas inferiores. Por muy rudimnentaria que nos parezca la inteligencia de los aborígenes de nuestro planeta, ya han conseguido cierto progreso con relaciòn a su inicio en planetas inferiores.
¿Cuándo cumplamos nuestro aprendizaje en este mundo, que no es cuestiòn de tres o cuatro encarnaciones, pasaremos a un mundo superior? ¡Claro! Que se entienda bien, en nuestro planeta no se realiza nadie espiritualmente a tal punto que se crea que de acà va derecho a codearse con Dios.
Pero, ¿còmo se logra eso? preguntaràn. Cuando uno pase a una escuela o planeta superior porque ya se graduò en este, el espìritu se va sòlo. En el planeta que le toque continuar, hay habitantes, y ellos al igual que acà procrean; asì es que su cadena de reencarnaciones continuarà pero con la vida fìsica de ese planeta. ¿Seràn mejores fìsicamente hablando? Quizàs, pero lo importante es que seràn de una mejor calidad humana que los de nuestro planeta; pero al igual que acà, nunca estaràn al mismo nivel espiritual todos, asì como todos los habitantes de nuestro planeta, a pesar de ser imperfectos, unos lo son màs que otros.
Igual serà en la pròxima escuela; Unos mejores que otros, pero eso sì, los peores de allà, siempre seràn mejores que los mejores de acà.
Una vez cumplida la continuación de nuestra etapa evolutiva en ese planeta, que tampoco serà cosa de tres o cuatro encarnaciones, pasaremos a un planeta superior a ese, y continuamos con nuestro progreso espiritual: ¿Hasta cuando? ¡Francamente no sè! Eso dependerà de cada uno de nosotros; lo ràpido que avancemos, o todo lo que nos demoremos. y eso, por libre albedrìo.
¿Y después de eso què? ¿Vacaciones eternas? ¿Contemplaciòn eterna de Dios, y Èste de sus “niñitos” graduados de espìritus perfectos? ¡No señor! Siempre habràn ocupaciones para los espìritus perfectos en el Universo.
Pròximo escrito en este mismo tema: RÀFAGAS DE MEMORIA EXTRACEREBRAL.
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