Continuación.....

Y volví a hacerme con la rutina de nuevo. Seguíamos buscando piso a un precio permisivo. Mi madre estaba en vías de separación con Jesusín y de nuevo empezaría una lucha encarnizada por la custodia de mi hermana...que dura hasta día de hoy.
El piso donde vivíamos antes estaba en venta y pronto apareció mi padre pidiendo su parte, la cual no le pertenecía, pero de todos modos pedía. La verdad es que encuando a papeleo no estaba muy al día por esa época, así que intento acordarme de como iba. Lo que recuerdo es las tardes en el despacho de la abogada de mi madre hablando sobre el tema y diciendome que seguramente en el juicio me tocaría testificar. Como era menor cabía la posibilidad de que el juez hablara conmigo aparte, pero no era seguro. Si soy sincera estaba bastante nerviosa por ese juicio..que sería el primero, pero no el ultimo.

Entre tanto y tanto ibamos viendo pisos y por desgracia para mí encontraron un piso muy asequible y que no estaba nada mal...por dentro, por fuera era lo peor del mundo, "chusma" es quedarme corta, pero según dijo mi madre, se vio presionada a cogerlo, así que eso mismo hizo. El barrio, con decir que asesinaron a un hombre invidente justo en la calle de atrás donde vivíamos, solo para robarle lo que llevaba encíma, creo que es suficiente para que podais imaginar el tipo de gente que había por esas calles. La droga estaba a la orden del día. La "mala" gente abundaba y no podias despistarte, pero te acostumbras a vivir así, pendiente de tu espalda.

Antes de mudarnos a vivir al nuevo piso se celebró el juicio el cual me tocó testificar. Su cara, su pose de superioridad, sus miradas, sus paseos por delante de nosotros (mi abuelo nos acompañó) su sonrisa, me ponían enferma y ya estaba lo suficientemente nerviosa para aguantar eso tambien, pero aguanté. Jamás entenderé por que hacen esperar en el mismo pasillo a los denunciantes y denunciados, es algo de mal gusto. Su abogado tenía ya la toga puesta y nuestra abogada no había llegado aún. Podía notar su superioridad jodiendome cada momento, se vistió de traje y corbata (de hecho solo tenía trajes para juicios...) y llevaba un reloj de oro en la muñeca derecha, cada cinco minutos miraba el reloj como indicando (Soy un tío ocupado, tengo cosas mejores que hacer que perder mi tiempo aquí) y sugetaba una carpeta negra con papeles dentro, los cuales supongo que serían las denuncias, aunque me creo que llevara papeles en blanco.
El juicio comenzó, ellos entraron y yo esperé fuera con mi abuelo...ahora era yo la que andaba por el pasillo algo desquiciada. Pasó bastante rato hasta que una mujer salió a buscarme diciendome que ya podía entrar...abancé por la sala y el silencio me ponía mas nerviosa aún, las miradas de todos estaban clavadas en mí...por fín llegué a la silla, me senté y el juez empezó a hacerme preguntas todas sobre la convivencia con el "señor jesus" respondí con la verdad y me dijo que ya podía salir de la sala, así que eso mismo hice... Aún seguía nerviosa, el juicio no había acabado y no sabía si había hablado como debía o si lo había hecho bien...Al rato mi madre salió, me vio la cara y me dijo que no me preocupara que lo había hecho bien y en ese momento suspiré. Ahora solo faltaba esperar la sentencia...que lo suyo tardaría.

Al poco tiempo fuimos a vivir al nuevo piso, cuando ya los muebles estaban montados, cosa que yo no ayudé en lo mas minimo por que mi madre solo iba allí cuando nosotras estabamos en el colegio. La rutina cambió, como solo me faltaban meses para acabar la primaria no nos cambiamos de colegio, así que nos levantabamos tempranisimo para ir a la otra punta de barcelona..tardabamos una hora en llegar. Así nos tiramos los meses restantes...

El ultimo día de curso, estaba contenta por irme de allí, mi abuelo paterno venía a por mí ya que mi padre había pedido la primera quincena de verano. Todos, absolutamente todos se las habían apañado para quedarse en el comedor y hacer una despedida ya que no nos volveríamos a ver, todos menos yo...No soy de despedidas y no tenía ganas de hacer el paripe. En cuanto sonó el ultimo timbre salí tranquilamente y todos salieron disparados, así que fuí la ultima en salir. Bajé las escaleras con la cartera colgada de mi hombro mirando como todos estaban en el patio mientras yo miraba a lo lejos a ver si veía a mi abuelo, y por suerte, no se ni como, miré hacia atrás y ví que me esperaba en la puerta de atrás del colegio (Estupendo- pensé- así nadie vendra a molestarme...podré escaquearme tranquilamente) Fuí y le habrí la puerta pero de lejos sergio me vio y se acercó corriendo, por suerte estaba solo, y me preguntó: No te quedas? y le dije: No. Me dijo: Por que? A lo que conteste: Por que no quiero quedarme. Me miró y supongo que me entendió y sin previo aviso me abrazó, le devolví el abrazo y fué suficiente. Me dió un beso en la mejilla y me alborotó el pelo, sin decir nada más me dí media vuelta y me fuí. Mi abuelo miraba raro así que le dije: Es un amigo, de los pocos que tengo.
No dijo nada...

Continuará...