Existe por lo tanto un orden, una jerarquía oculta en la vida, las cosas no se dan sin ton ni son.
Eso que se lo cuenten a la asociación del dogma (iglesia católica) que se les dá diez mil millones de euros al años sin ton ni son, y por más que decimos los demás que a estos tonsonianos se dedican a las ciencias ocultas, nada chico como el que oye llover...