Oh!

Demasiao para mi gusto. Y es que, un plebeyo romanticoide como yo, no ve caso ya a trepar semejantes montañas. Vale màs un apacible campo, apenas si elevado. Nò es la cantidad que el territorio impone, es amar el sitio, es descansar y elevar el espìritu.


.....aunque luego me acuerdo del Italian Coffe y.... (.l.)

No hay como disfrutar del chocolatìn. Digo, si no me voy a tragar tamaño pastelote. Pà què?