Del maldito Ministerio de Hacienda, 4 horas tratando de instalar el maldito programa y me rendí, simplemente no puedo. Putos, eso es lo que son.
Del maldito Ministerio de Hacienda, 4 horas tratando de instalar el maldito programa y me rendí, simplemente no puedo. Putos, eso es lo que son.
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.