El cine, la casa del perro, tu sofá, tu lecho... no importa el lugar donde me quedé dormido, lo importante es donde desperté y fue aquí mismo, contigo yaciendo desnuda a mi lado.
El cine, la casa del perro, tu sofá, tu lecho... no importa el lugar donde me quedé dormido, lo importante es donde desperté y fue aquí mismo, contigo yaciendo desnuda a mi lado.
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.