Querido Dorogoi, yo no salvo almas, ni siquiera el Papa, los sacerdotes o los santos salvan almas; es Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, clavado en la Cruz quien te salvaría al precio altísimo de su Sangre vertida por Amor. Los demás nos limitamos a darle a conocer, como tú también harías si estuvieras en la Luz, pero yo no salvo almas sino al contrario, necesito que salven la mía y soy el primero que necesito leer estos mensajes, y que necesito rezar y que necesito comulgar y confesarme, y que necesito la protección y ayuda de la Virgen, porque sólo soy un pobre pecador. Claro que son mensajes tendenciosos, porque tienden hacia una dirección muy concreta, orientan hacia la Luz. Evidentemente no voy a aconsejar el error, sino la Verdad, que es Jesús, en su Iglesia Católica que fundó en Pedro, y en su presencia real en la Eucaristía.
Pero por encima de la salvación está la libertad de cada persona. Basta que tú digas NO, para que ya no siga contigo. Nadie te va a salvar a la fuerza, no te preocupes. Sólo tú eres dueño de tu destino después de la muerte. Dios nos respeta profundamente, tanto que muchos no entienden por qué permite el infierno, y la respuesta es porque nos respeta, respeta nuestro rechazo, nuestro odio, nuestra traición al Padre Bueno que nos creó y nos formó con Amor en el vientre de nuestra madre. No nos mete en el Cielo a empujones. La libertad es sagrada.
Pues nada, no se hable más, que te vaya bien y que Dios me bendiga a mí, como dices, si es que tú rechazas su bendición, que en tu pleno derecho estás. Yo sí que acepto la bendición de mil amores, que bien que la necesito. Un abrazo. :001_smile:
Última edición por Pumby; 25-nov.-2012 a las 03:30
Inmaculado Corazón de María, ¡sed mi salvación, Madre Mía!