Los tríos sexuales siguen siendo un tema taboo, sobre todo porque aunque
muchos fantasean con esta práctica la censuran por sus deformaciones
familiares o sociales, sobre todo por aquellos que permiten las limitaciones bajo
las cuales fueron formados entren en su intimidad, permitir que otros te digan
que está bien y que está mal en la intimidad es como pedir permiso para tener
intimidad y de qué manera hacerlo.

Los tríos ya tienen historia en la humanidad, son tan viejos como el mismo sexo,
aunque son censurados públicamente, pocas veces se abordan con la misma
mentalidad abierta con la que abordamos cosas tan comunes como dormir, comer
o leer.

Si hoy levantáramos estadísticas de personas que practican tríos o sexo
grupal el número seria más elevado de lo que esperamos, lástima que estas
prácticas han sido satanizadas y tengan que esconderse para llevarlas a
cabo.