hoy confieso que cuando le dedico alguna letra a ella, verdadera mente siento que me lleno de nervios y me consume la impaciencia por saber si soy correspondido.
hoy confieso que cuando le dedico alguna letra a ella, verdadera mente siento que me lleno de nervios y me consume la impaciencia por saber si soy correspondido.
Hay que ponerle el pecho a las balas.
Dios les bendiga.