Algunas anécdotas del santo prepucio

1. La patrona de Italia, Santa Catalina, una vez tuvo una visión en la cual se casa con el Niño Jesús, quien le pone en un dedo a la santa su prepucio confeccionado en forma de un anillo. Ella decía que el anillo era invisible para los demás. De allí en adelante, muchas beatas afirmaban que veían el anillo de carne en el dedo.

Cuadro que simboliza el casamiento del Niño Jesus con la monja.


2. La monja Agnes Blannbekin (1244-1315), en Austria, estando en plena solemne misa, mientras se celebraba La Fiesta de la Circuncisión del Señor, irrumpió en llanto repentinamente, porque sintió que tenia el santo prepucio dentro de su boca. La monja se trago el prepucio, pero siente nuevamente el dulce pellejo en su boca y se lo vuelve a tragar. Esto lo repite como cien veces durante la misa. En subsecuentes ocasiones, otras religiosas revivieron la misma experiencias durante las misas. Se escribieron varios libros sobre estos milagros.