Maggie
Dicen que lo mas complicado de todo es lograr ese vacío emocional pienso para mi mientras me desabrocho el cinturón y abro mis pantalones; en parte tienen razón a veces es muy fácil confundir el placer con el amor, bendita muerte chiquita justo después de ti algunas cosas vuelven a tener sentido. Me usa a su antojo, ella sabe lo que quiere y como lo quiere, en un tris esta de rodillas frente a mi envolviéndome con su boca, se toma su tiempo, no deja ningún espacio sin probar. Aunque la mayoría de las veces las personas tienden a desarrollar lazos afectivos con la fuente de su placer sobra decir que nunca lo he entendido, son dos cosas distintas amor-placer. Frena un poco su impulso, lo suficiente como subir la mirada y encontrar mis ojos, como cada semana acudo a mi cita con ella pero esta semana es ya la tercera vez que nos vemos para mi es genial en mas de un sentido. Esta vez omitimos los convencionalismo sociales que siempre llevábamos a cabo, ahora no hubo copa de Wiski, ni charla frívola de la economía o la cultura decadente de nuestro país; es como una leona cazando salvo que la presa soy yo y ya me tiene a su merced, acelera un poco su movimiento, hace ruidos curiosos y me pierdo entre miles de cosas que me rebotan en la mente; como la mujer a la que digo amar y sin embargo nada hago para estar con ella, vacío, recuerda al vacío, no te pierdas en vacuas ensoñaciones, déjalo. Abro los ojos cerrados por un instante y la encuentro ocupada sobre mi, no notó mi pequeño ensimismamiento, menos mal… la tomo con cuidado del rostro y la aparto con delicadeza, se resiste un poco a la idea, una mirada basta para recordarle lo que le espera. No me hacen falta palabras para explicarle, pasa de ser la leona a la adolescente asustadiza en el drama-comedia clasificación “X” que ahora representamos en esto teatro que se llama vida.
Ya de pie frente a mí tengo espacio para quitarme los tenis rojos que siempre me acompañan, aprovecho para desabotonarle la blusa y subir mis manos por su cuerpo hasta sus abundantes senos, los acaricio con calma que normalmente no suelo tener, tardo unos minutos jugando sobre su sostén dedos hábiles liberan el broche del mismo en un tris, la gravedad se hace presente y el sostén cae irremediablemente al suelo, al mismo tiempo mis manos deslizaron sus pantalones por sobre sus caderas, levanta con cuidado de no caerse un pie y se saca el pantalón con facilidad, aprovecho ese instante para terminar de quitarme los bóxeres y los jeans que traía alrededor de los tobillos, no deja de asombrarme su cuerpo bien formado y excitante, regresa a sus habituales movimientos calculados, solicita que me saque la remera, obedezco sin vacilación alguna. Mi política siempre ha sido no hacer preguntas, sé que es casada por las fotos en las paredes, tampoco conozco a ciencia cierta su edad, estimo ronda los 30 años sus manos la delatan, ahora que lo pienso es probable que el nombre que me dio no sea real “Maggie” sé que no la conocí en algún lugar, pues la recordaría, solo una tarde me llamo, conocía bien la tarifa y mis reglas ni siquiera negocio, solo hizo la cita y en tiempo y fecha me presente avante a mi destino programado. Aquella tarde no sucedió nada, fue mas acerca de cosas vánales, opiniones de “esto” o “aquello” nada personal, al final los nervios se habían desvanecido, nos despedimos como viejos amigos un momento agradable con el desconocido en turno.
Paso un mes a el día que recibí su mensaje y 5 minutos después la llamada, recuerdo que estaba comiendo con unos nuevos amigos, calcule el tiempo preciso para excusarme dela mesa para poder atender libremente, no pregunto si la recordaba, fue directo al grano “¿Puedes la semana entrante?” Agendamos hora y día, regresé con mi mascara habitual a la mesa a terminar de comer y bromear un poco.
La tomo por la cintura y noto la ligereza de su peso que no es nada para mis 90 kilos, poso mi mano derecha sobre su rostro y lo giro con firmeza, recorro beso a beso su cuello de arriba a abajo, recargo descaradamente mi erección sobre su abdomen para recordarle que sigue ahí, los lóbulos de sus orejas son mordisqueados uno a uno, resbalo sobre su cuerpo con mis labios, hago escala en sus senos y decido darme un tour a fondo por ellos, mis diez amiguitos y mi boca recorren todo sin dejar un solo centímetro en paz. Los pequeños espasmos de su cuerpo me indican que ya es hora, lamento que el tiempo se haya terminado, un último beso gentil a cada uno para despedirme y prometerles que pronto volveré con ellos. Deslizo la punta de mi lengua desde el nacimiento de sus senos hasta el inicio de su poblado pubis. Su cuerpo casi perfecto me recuerda la primera vez que hice esto, creía que era amor, ¡Ja! Que tonto era… esta ocasión se exactamente que no hacer y me pierdo un poco en aquella pequeña selva de tono castaño. Siento el temblor de su cuerpo bajo mi rítmico tacto, acelera su respiración y cierra las piernas conmigo entre ellas hasta que las cienes me palpitan con fuerza, la prisión me roba el escaso aire de los pulmones, intento inútilmente decirle que me libere de sus muslos, estoy casi seguro que podría levantarla del sofá sin que lo note y casi lo hago pero afloja su cuerpo y se estremece intensamente como si alguien la hubiera apagado.
Extraño el romance y a veces quisiera volver a tenerlo, luego recuerdo que no sabría que hacer con él...
Asi es la vida, te da solo lo que puedes manejar.
by kofhy
Frente a una taza con café se piensa,pero también se discute,se recuerda o se argumenta. Frente a la taza con café se vislumbra,se reflexiona,se sueña,se imagina, se escribe,se conversa,se enamora,se seduce,se rompe,se reconcilia,se halaga,se sugiere,se invita…Y el café, el misterioso café escucha,profetiza, atestigua,aconseja,da fe,observa,asiente,se ruboriza…