A mis amigos especiales, que una vez se ufanaron de ser mis valedores del alma y ahora me ignoran, hablan mal de mí a mis espaldas ... ¡eso es amistad chingar!
A mis amigos especiales, que una vez se ufanaron de ser mis valedores del alma y ahora me ignoran, hablan mal de mí a mis espaldas ... ¡eso es amistad chingar!
Y me dejaste en eso, me sacaste del proceso, me diste una trompada con tu brazo secular, y me dejaste llorando, con los mocos por el fango mientras te pedía otra oportunidad, soy un hombre que sufre...