En muchas ocasiones, y casi hasta la saciedad (la mía), he repetido en este foro que en este plano Kant nos ha dejado la mesa servida con su imperativo categórico:
- 1. «Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal».
- 2. «Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio».
- 3. «Obra como si por medio de tus máximas, fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines».
Bajo este esquema el fin sí justifica los medios siempre que el mismo no vaya en detrimento de la humanidad tanto a nivel global como reflejada en el uno, en la persona.
La cuestión se complica cuando la cuestión de los fines y de los medios se quiere ver desde el punto de vista de la moral y esto porque como mencionaban por ahí: "cada quién (personas y pueblos) tiene su moral" y moralmente el fin no justifica los medios.
En lo personal el fin sí justifica los medios siempre que se cumplan las tres máximas de arriba sin embargo los moralistas dirán hasta la saciedad que el fin no justifica los medios precisamente porque se guían por máximas (creencias) que no son universales.
Con respecto a los "ejemplos cotidianos" y el de la deuda propiamente pienso que JoseAntonio escogió opciones "malas" por decirlo de alguna forma. ¿Qué pasa con las opciones "viables"?:
- ¿Solicitar embargos de salarios?
- ¿Ejecutar la prenda o la hipoteca?
Sólo por mencionar dos. Son opciones que no "afectan" la integridad física ni moral del deudor y se está aplicando una máxima universal porque es bien sabido que si pido dinero prestado o pago o pierdo algo, en última instancia, la credibilidad o un buen amigo pero algo se pierde.
Repito, el fin sí justifica los medios, lo que sucede es que muchas veces mucha gente no sabe cuál es el fin ni cuál es el medio.
Saludos.
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.