Si uno no alimenta la Carne, se muere de Hambre.
Si uno no alimenta al Espíritu, vive siendo esclavo.

Esclavo de sus pasiones, de sus deseos, de sus Hambres, de sus impulsos. Vive siendo esclavo de lo insano, de lo inmoral, de lo corrupto y del egoísmo.
Vive siendo esclavo de la envidia, de la presunción, de la CONTAMINACIÓN y la Omisión. De tantas cosas es Esclavo uno cuando no le da de comer al Espíritu que Termina Desenamorado de todo.