Tradición exclusiva del pueblo nepalí de una niña- diosa que los protege de los demonios, y que está entre las más apreciadas de los turistas... Sólo se halla en Nepal yendo en Katmandú, en un lateral de la Plaza Dunbar, a visitar un edificio de tres plantas de madera y ladrillos rojos construido en 1757: el KUMARI BAHAL, residencia permanente de la KUMARI DEVI o KUMARI (literalmente,virgen).




A la Kumari se la elige de entre un grupo de unas diez niñas de alrededor de cinco años de edad, que reúnan treinta y seis características de perfección física. Se encierra al grupo en una habitación a oscuras de la que penden cabezas de búfalo de las paredes, y varios hombres profieren alaridos para asustarlas. La niña que se mantenga serena es la elegida, y se la unge en una ceremonia especial pasando a vivir recluida bajo cuidados médicos y educacionales hasta que tenga su primera menstruación, cuando deja de ser Kumari y vuelve a una vida humana siendo reemplazada por otra niña bajo las mismas condiciones ya dichas.
Los visitantes al interior del Kumari Bahal no pueden fotografiarla, y ella saldrá de vez en cuando a saludar al balcón volviendo a recluirse.
En Nepal hay alrededor de cincuenta grandes festivales anuales de los que hablaremos más adelante, y en el Festival de Indra Jatra (nombre del arquitecto que construyó en el S.XVIII el edificio) la Kumari sale al exterior por única vez en el año. Como curiosidad: el último festival se hizo el 11/09/2011 que fue en fecha nepalí Bhadra 25, 2068.

-