Digamos que yo cumplo con el reglamento màs que la organizaciòn Pumby. Si un moderador confundido en medio de sus letanìas no entiende lo que significa lo que està escrito en el reglamento, no es un problema mio; el que nace para pito no puede llegar a ser corneta.

El reglamento es por demàs claro a menos que no lo haya cambiado ahora el moderador en cuestiòn para acomodar su moralina.

Sin caer en la tradicional confusiòn de palabras de los somnolientos de siempre, sin contenido ni orden, dejo esto asì.