El tema era dedicado al criticastro y al criticòn, pero dado el nivel que ha adquirido el tema gracias a las contribuciones de algunos foristas, podemos desviar el tema hacia la “crìtica literaria”, como aconsejado por Pablo Pamos.
<<Se entiende por crìtica literaria al conjunto de herramientas teóricas y prácticas, contenidos y estudios, juicios y explicaciones dedicadas a la evaluación de la literatura en general o en referencia a específicas obras literarias. >> (web)
La función de la crìtica es importante para evaluar la grandeza de una obra o del trabajo de un escritor o artista y la función del crìtico es toda otra cosa màs que fácil. Hay escritores de tal dimensión que es muy difícil criticar su estilo, su capacidad literaria, su innovación y su calidad metafórica.
Como decía De Sanctis, hay dos tipos de crìticas. La que se dedica al juicio y la crìtica de los libros que han pasado a la historia o que de todos modos han obtenido un buen éxito de lectores y que han salido hace ya un tempo, y la crìtica que él llama 'pedante' y se refiere a esa crìtica literaria que analizan nuevos libros que salen a la venta y las dividen en obras lindas y feas para que el lector ordinario sea informado antes de comprar.
La crìtica literaria propiamente dicha se realiza normalmente a través de un “Ensayo”, que consiste en la<< interpretación o explicación de un tema, sin que sea necesariamente obligado a documentar, es decir, de manera libre, asistemática y con voluntad de estilo.>>
Claro que realizar un ensayo sobre un libro de poca importancia, requeriría màs tiempo realizarlo que escribir el libro mismo. Hablando de obras como Don Quijote, La divina comedia, Hamlet o escritores con obras monumentales como Wilde, Moliere, Voltaire, etc., la crìtica en estos casos es prácticamente sin lìmites.
Se acostumbra a usar la palabra crìtica en modo despectivo por su uso en la vida diaria. Que un amigo me critique mis zapatos sucios o el vestido de una amiga, no es lo mismo que la crìtica literaria, que no hace màs que sacarle el “jugo” al màximo a una obra importante.
Criticar no es algo negativo, destructivo ni malintencionado por fuerza de cosas. La crìtica se expresa “públicamente” acerca de una obra. Puede ser una o varias personas que realizan o ‘constituyen’ la crìtica.
Si una crìtica es hecha con seriedad y con espíritu constructivo es muy positiva y ayuda a los lectores y hasta al mismo escritor.
Una crìtica objetiva debe 'despersonalizar' la obra de su autor y para ser imparcial debe liberarse de prejuicios sociales y morales asì como de la rigidez de estilos que no permite la innovación; debe liberarse de rencores personales con el artista y consigo mismo. Estas cualidades en un crìtico son muy raras y se logran a niveles altos de la literatura. Me viene a la mente que un gran escritor como Unamuno realiza un ensayo sobre la Vida de Don Quijote y Sancho que, no solo interpreta la obra sino que agrega explicaciones y aumenta el nivel del contenido a una obra de otro gran escritor como Miguel de Cervantes Saavedra. Es obvio que a esos niveles no llegarìan jamàs los criticastros o criticones; no serìan capaces al no poder hablar mal del escritor como persona ni siquiera estaría en grado de entender en profundidad el contenido de la obra; es màs simple para ellos hacer una crìtica sobre una novela de dos pesos que salió la semana pasada.
El crìtico debe leer la obra, entenderla, situarla en el momento histórico y el lugar de origen, interpretar el mensaje del autor, el recorrido emotivo del alma del autor, su estado de ànimo, la calidad gramatical, la profundidad de las metáforas, la corrección de los datos expuestos, y un sinfín de detalles que hacen grande a un literato.
Debemos recordar que la sociedad es como un iceberg, que sobresale solo una pequeña parte, como la cerecita de un torta. El criticastro critica al "bulto", al escritor, a la gran masa; el crìtico es màs puntual y focaliza la obra en sì.
Un crìtico puede analizar la obra de un hombre que hizo que el mundo no fuese màs como era antes; el peso de una obra en la humanidad, como la de Lenin, Marx, Eisntein, Cristo, Smith, Rouseau, Darwin, Nietzsche, Freud, etc. El criticastro se separa de la realidad histórica y lo analiza en modo extemporáneo y anacrónico, además de separar los hechos del lugar donde sucedieron. Pràcticamente analizan un sermón de Cristo como dicho en el Madison Square Garden o la revolución rusa hecha en Madrid el mes pasado.
Por eso, la funciòn de crìtico es reservada a pocos privilegiados; la de criticastro es màs populachera y cualquiera se puedo improvisar uno. De la crìtica se analizarà al crìtico después. No se debe aceptar una crìtica si uno, a su vez, no la lee en modo crìtico.




Responder Citando