Oración nocturna (para la noche):
- Al principio me llevaba bien con Pepa. Pero cambió.
- Luego me llevé bien con la carnicera. Pero cambió.
- Mas tarde me llevé bien con la dependienta de la joyería. Pero cambió.
- Entonces me empecé a llevar bien con el osito. Pero cambió.
- Adorado Mayor: permíteme seguir siempre así. No soy yo la que cambio. Son ellos

Chau